Aquellas personas que acabamos de conocer y que nos hacen sentir familiaridad: estar en «casa».
En más de una ocasión habrás tenido la sensación de que a una persona a la que acabas de conocer, en realidad la “reconoces” con una extraña familiaridad. De forma casi inmediata se da un entendimiento, un estar en casa con esa persona, que se va confirmando al hablar sobre experiencias y formas de ver el mundo. Este tipo de coincidencias se despliegan cuando los sistemas de las personas y los lugares que ocupan son coincidentes o complementarios.
¿Qué es un sistema? Un sistema es un grupo de personas que se relacionan en base a dinámicas valores, visiones compartidas. En este grupo, cada individuo ocupa un lugar, un papel, una silla que se asigna de forma más o menos inconsciente en el inicio de la relación. Un sistema primario es la familia. Los sistemas son más que la suma de sus partes: generan dinámicas y principios de relación propios que los individuos del sistema asumen para seguir perteneciendo a él.
Cuando dos personas experimentan esa familiaridad, muy seguramente están compartiendo algo referente a sus sistemas. Bien ocuparon en ellos un lugar parecido (el cuidador, el sostenedor, la víctima, el dependiente, el excluido, el exitoso, el fracasado), o bien ocupan lugares complementarios (el salvador y el salvado, el cuidador y el enfermo, el dependiente y el codependiente).
- En el primer caso (compartir el lugar), la identificación con el otro sucede al coincidir con lo que uno es en el sistema, el lugar que ocupa en él.
- En el segundo caso (lugares complementarios), el reconocimiento se da porque los lugares en el sistema están vinculados, se necesitan: no hay cuidador sin enfermo, ocupan lugares que se “necesitan” y que mueven a una acción uno con otro.
Te invito a conocer en detalle las dinámicas de tus sistemas, principalmente el familiar, conocer el lugar que ocupas y darte cuenta de cómo ese lugar determina algunas de las relaciones personales que tienes, y muchas de tus elecciones en la vida. Si lo conoces, eres más libre para elegir qué hacer.

