Preguntas que amplían la visión de forma lateral para que se muestre la solución a un problema
Vamos directamente a la práctica.
Describe por escrito o mentalmente el problema que está activo, con todos los detalles que puedas:
- qué problema
- cuándo comenzó
- personas implicadas
- lugares
- emociones
- quejas
- obstáculos
- reproches
- acciones e inacciones
- dudas y certezas
Lee estas preguntas y espera a que aparezca la respuesta.
Son preguntas que si se mantienen abiertas un tiempo, enriquecen los puntos de vista.
Si no hay respuesta clara, están cumpliendo igualmente su función de apertura.
· ¿Cuál es el “beneficio” de mantener este problema sin resolver?
· ¿Qué persona identificas con ese “beneficio”?
· ¿Cómo te posicionas frente a esa persona?
· ¿Qué puedes perder si el problema se resuelve?
· ¿Qué sobra y qué falta en esta situación?
· ¿Qué permiso falta para poder avanzar?
· ¿Qué afirmaciones/sentencias reafirman el problema? ¿En boca de quién pondrías esas afirmaciones?
· ¿Qué otras situaciones en tu vida tienen los mismos componentes (personas, emociones, reacciones) que este problema?
Este guion abrirá espacio a nuevas perspectivas para que la solución se presente de forma más “natural” y con mayor claridad.

