Una elección de estudios y carrera va de «dentro a fuera»:
de mi talento y lo que deseo hacer, a la oferta de estudios.
Sin embargo, la adolescencia es una fase muy influida por lo externo (lo que hay) más que por lo interno (lo que soy).
La elección de carrera para un adolescente es, en lo práctico, una decisión sobre su futuro profesional, y en lo personal, se convierte en un rito de paso inconsciente para el/la joven: la persona avanza a otra fase de su vida en la que las decisiones nacen de sí mism@ y por eso nace un nuevo espacio personal. Este paso, en lo práctico y lo personal es motivo de crecimiento y maduración si se hace de forma consciente y guiada.
La adolescencia es un trayecto de creación de identidad, por eso la búsqueda externa de referentes, grupos, tribus es tan importante: sin dejar totalmente lo que se ha sido, se busca a la vez la forma de desidentificarse de lo familiar para crear un lugar propio.
Este movimiento suele darse de fuera a dentro: es decir, el/la joven busca a su alrededor para ir tomando ideas, creencias y moldeando su identidad: de esta forma se mantiene la pertenencia a algún grupo. La necesidad de pertenencia está muy activa en esta edad, porque el movimiento de individuación hace que la sensación de pertenencia a la familia disminuya, y debe sustituirse por otro lugar.
Es menos habitual que la búsqueda sea interior, de dentro a fuera, para “presentarme” al mundo con lo que he descubierto de mí, porque el “mí” aún sigue formándose. Sin embargo, en la decisión de carrera el proceso debe ir de dentro a fuera. Para hacerse felizmente responsable de la elección, no se puede obviar el “mí”: el talento, los gustos, las habilidades, la vocación. La sobreoferta de estímulos hoy día, genera aún más que el/la joven se pierda en lo que se ofrece y no en lo que él/ella tiene para desarrollar.
Este momento vital es muy rico para ser guiado en este descubrimiento sobre sí mism@ y crear un método de decisión en varias fases que acompañará al joven toda la vida:
- Quién soy: cómo me defino, cómo me definen, lo que conozco y lo que no conozco de mi.
- Dónde estoy: cómo me he nutrido del entorno, qué he aprendido, que influencias visibles o no conscientes tengo hoy.
- Mis talentos: que hago bien de forma natural, cómo los juzgo y valoro.
- Mis opciones: cómo se concreta todo lo descubierto a nivel material y en opciones de carrera.
- La decisión: enlazar lo anterior con la oferta de carreras actuales. La decisión se desvela mucho más fácilmente.
Si uno/a de tus hijos/as se encuentra ante esta decisión y deseas más información sobre este método, ponte en contacto aquí.

